Cómo criar a un niño para que le encante leer

     2 hours ago
2
Leave a Comment
7 SHARE

La lectura posee numerosas ventajas y beneficios. Leer permite aprender cosas nuevas, formarse e informarse, enriquecer el vocabulario y la expresión oral.

Puede contribuir al desarrollo personal, en el sentido en que lo que leas tendrá un impacto en tu mente. Es también una de las mejores inversiones que podemos hacer en nosotros mismos y a cualquier edad. Leer es una actividad económica, y al mismo tiempo las enseñanzas que podemos obtener pueden ser muy valiosas.

Pero, ¿qué pasa con los niños y la lectura? Muchos niños se niegan a leer. Simplemente, los libros no los atraen. ¿Cómo desarrolla un niño el amor por la lectura? Es un interrogante para muchos padres.

¿Sabías que la lectura está asociada al buen rendimiento escolar? Los niños que más leen son los que tienen menos problemas a nivel escolar, pero al contrario de lo que podamos pensar, obligar a nuestros hijos a leer puede conducirnos a un fracaso absoluto que se prolongará el resto de sus vidas. Por lo tanto, necesitamos que nuestros niños aprendan a amar la lectura y para eso vamos a darte los siguientes consejos.

1) Lee distintas historias a tu hijo.

Cuanto más expuesto esté a los libros un niño, mucho más la lectura se convertirá en una parte integrante de su vida diaria. Cada historia transmite nuevos conceptos e incrementa su interés.

2) Enséñales versos y canciones.

Mientras crecemos, todos nosotros hemos escuchado canciones de cuna, rimas y canciones infantiles. Muchas de entre ellas todavía resuenan en nuestra memoria y son maneras creativas de fomentar la memoria y el amor por las palabras.

Cantando en familia cuando hacemos un viaje largo en auto, dando un paseo o realizando una tarea doméstica, y agregando algo de baile, hacemos de esta experiencia algo agradable y nutritivo intelectualmente hablando.

3) ¡Que sea placentero!

Aprender a leer puede ser duro y difícil y no tiene sentido ocultarle esta realidad a nuestro niño. Sin embargo, podemos incentivarlo haciéndole saber todo lo que puede obtener a través de la lectura.

¿Leíste una novela o un artículo en una revista que te pareció interesante? Hablando de eso con tus hijos y manifestando el entusiasmo que te provocó haber leído eso, hará que el niño también deseé vivir esa experiencia misteriosa y feliz.

4) Incrementa su vocabulario.

Según se adapte a sus posibilidades, tu hijo puede leer una historia y tú puedes leerle otra alternando cada uno su turno. Cuando la historia haya acabado, invítalo a hablar de sus partes preferidas o incluso de volver a leerlas. La lectura de a dos permite al niño detenerse en ciertas palabras que desconoce para que puedas explicarle lo que no ha entendido. ¡Esta curiosidad es positiva! Y lo ayudará a memorizar la palabra o el concepto.

5) Aprovecha los momentos de juegos.

Después de la salida al parque o de una actividad familiar, anima a tu niño a inventar o escribir una historia sobre la experiencia vivida. ¡Este es un ejercicio fascinante! También puedes aprovechar para escribir una mini obra de teatro o incentivarlo a que cree una exposición de dibujos con una explicación sobre lo visto o lo vivido.

6) Detente en palabras claves a medida que lees.

Los niños siempre necesitan seguridad, y la lectura puede servir para ayudarlos en este sentido. Cuando surjan durante la lectura palabras que ya conoce, es bueno crear una conexión entre esa palabra y algo que tenga que ver con sus actividades diarias.

Ver escritas las palabras “mamá”, “perro”, “casa”, le permitirán reconocerlas al momento de leer otras historias en donde estas palabras aparezcan y que se sientan seguros con la idea de que “saben leer”.

7) Anima a tu hijo a escribir.

Al favorecer la escritura en ocasión de alguna actividad divertida, lo estamos ayudando a amar leer y escribir. Anima a tu niño a llevar un diario personal en donde cuente su día a día, o a redactar una carta dirigida a un miembro de la familia en donde cuenta una salida al cine o una fiesta con amigos. ¡A los niños les encanta recibir cartas! Podrás comprobar esto cuando veas su rostro maravillado al leer su nombre escrito en un sobre.

8) Crea el ambiente ideal.

Elige un lugar en la casa que sea destinado a la lectura. Ubica allí un sillón, o una mesa con sillas bien iluminado y que cree un ambiente acogedor y agradable para la lectura. También necesitarás una pequeña biblioteca o un lugar destinado a guardar los libros. Crear un ambiente ideal y único puede ayudar incluso a los lectores más reticentes.

9) Predicar con el ejemplo.

Los niños aprenden con el ejemplo. Pero no sólo la lectura, sino absolutamente todo. Si los padres incorporan la lectura sus propias vidas, hay enormes posibilidades de que los niños también quieran hacer lo mismo. Anima a tus hijos a fijarse objetivos de lectura y cuando los logre, otorgarles un “diploma de lector” o un “certificado de lectura”. ¡Esto representa un premio que les va a encantar!

10) Tiempo para leer.

Si establecemos una rutina de lectura, es seguro que tu niño la seguirá. Ambos, pueden leer juntos o de manera separada. Los niños muy pequeños también necesitan incorporar el hábito de los libros y aun cuando no saben leer, pueden ver las imágenes y comentarlas. No necesitas esperar hasta la edad escolar. ¡Esto es un buen comienzo!

Leer es el amigo inseparable de escribir.

Como ya hemos comentado, leer está estrechamente ligado a escribir. Una cosa es consecuencia de la otra. Escribir puede ser una forma de animar a los niños a la lectura. ¿Cómo podemos fomentar el hábito de la escritura? Como siempre, y tratándose de niños, la respuesta está en: el juego.

– Pídele a tu hijo que escriba una carta a un familiar.

– Escribe tú misma una carta a tu hijo o pídele a un amigo o familiar que lo haga y pídele que responda. Recibir un sobre con su nombre le va a encantar.

– Anima a tu hijo a llevar un diario personal en donde cuente su día a día.

– Después de una salida con la escuela o de un paseo en familia, anima a tu hijo a que cuente por escrito cómo vivió ese acontecimiento.

– Anima a tu hijo a crear una historia en la que él es el héroe y relate distintos sucesos.

Son muchas las maneras en que podemos fomentar la lectura. Puedes empezar siendo el propio ejemplo. No olvides que los niños actúan básicamente por imitación. También puedes incentivar la lectura, llevándolos a librerías en donde puedan elegir lo que les gusta.

Por último, te recomendamos que nunca obligues a tus hijos a leer. Esta actividad debe ser espontánea y, sobre todo, debe disfrutarse.

7 SHARE

Post Comments