Los chinos en la antigüedad le llamaban el REVIVE MUERTO porque curaba más de 100 enfermedades

Mientras que el ajo crudo tiene propiedades antisépticas, fungicidas, bactericidas y depurativas gracias a la alicina; el vino tinto es rico en antioxidantes que mejoran la salud cardíaca y evitan el envejecimiento prematuro. La mezcla del vino con ajo produce un potente remedio casero que desde la antigüedad los médicos chinos la utilizaban para combatir mas de 100 enfermedades.