Aprende a preparar una Pasta Dental casera, paso a paso y súper económica.

     34 mins ago
2
Leave a Comment
0 SHARE

Cada vez más personas eligen hoy en día los productos hechos en casa. De la misma manera que buscamos alimentos orgánicos y también podemos encontrar jabones y champúes caseros, ¿por qué no aplicar esta tendencia en los productos de higiene dental y fabricar nuestro propio dentífrico natural?

Simple, económico y ecológico, los dentífricos caseros reemplazan los industriales plagados de químicos porque sus ingredientes naturales son siempre mejor aceptados.

Este tipo de productos caseros son puras ventajas, porque sabes exactamente qué es lo que contienen. Los dentífricos convencionales por lo general contienen ingredientes poco respetuosos del organismo. En cambio, los caseros requieren de escasa inversión porque por lo general se preparan con ingredientes comunes.

Sin embargo, es importante cuidar qué contienen porque podrías dañar el esmalte de tus dientes, así como irritar las encías con productos abrasivos.

Veamos varias de sus ventajas:

– Sabemos exactamente qué es lo que contienen.

– Es económico.

– Es ecológico. No sólo por los ingredientes con los que se elaboran, sino que ya no habría embalajes contaminantes para descartar.

– Puedes adaptar las preparaciones a tus necesidades, porque algunas preparaciones están destinadas a purificar el aliento, mientras que otras se concentran en la protección contra las caries.

De esta manera, adquieres los ingredientes necesarios.

– Eliges las propiedades y el sabor de tu pasta dental gracias a diferentes aceites esenciales. Estos deben ser utilizados con precaución ya que concentran los principios activos de cada planta. Con tan sólo una o dos gotas, será suficiente.

– Son fáciles de preparar.

– Es igual de eficaz que tu pasta habitual.

¿Qué tipo de pasta dental vamos a preparar?

Para preparar tu propia pasta dental, puedes elegir entre varios ingredientes. Encontrarás lo que funcionan como base para hacer dentífricos simples y otros que son específicos para ciertas necesidades.

Conozcamos algunos.

Los antibacterianos: reducen el riesgo de desarrollo de placa dental y controlan el mal aliento. También brindan sabor al dentífrico. Entre ellos encontramos el jugo de limón, los aceites esenciales de clavo de olor, de té verde, de menta, de tomillo, de limón y también de salvia.

Los abrasivos: aconsejamos la arcilla, que es reconocida por proteger el esmalte dental y también por su rol antibacteriano. El bicarbonato de sodio es utilizado por su poder blanqueador aunque también existen otras soluciones mucho más eficaces. El bicarbonato también es utilizado para neutralizar la acidez, aunque debe utilizarse con moderación.

Sal de mar sin refinar: es ideal para ayudar a cicatrizar las encías, estimular la salivación y mineralizar los dientes.

Los aceites esenciales: cada uno de ellos cumple un rol. El aceite esencial de clavo de olor es específico para afecciones dentales, el de té verde es un antibacteriano eficaz, el aceite esencial de cistus (o aceite esencial de jara) para las afecciones bucales, el de menta por su poder refrescante y el de mirra por sus propiedades cicatrizantes y antisépticas.

Aceite de coco: el aceite de coco es ideal por sus efectos antibacterianos y blanqueadores. Puede ser utilizado también como enjuague bucal al igual que el hidrolato de menta.

Por supuesto que no estás obligado a adquirir todos estos ingredientes de entrada, pero verás que poco a poco irás cambiando tu pasta dental base para ir agregando otros ingredientes adaptados a tus necesidades.

Y ahora… ¡A las recetas!

Receta con arcilla en polvo.

El ingrediente principal de esta pasta dental casera es la arcilla en polvo pero también necesitarás una parte de bicarbonato de sodio y aceite esencial de menta. El resultado es un polvo que deberás utilizar sobre un cepillo húmedo. Veamos las etapas de la preparación.

– En un recipiente coloca 3 cucharadas de arcilla en polvo.

– Agrega 1 cucharadita de bicarbonato de sodio. Mezcla bien.

– Vierte 8 gotas de aceite esencial de menta suave. Vuelve a mezclar.

– Coloca en un recipiente de vidrio con tapa para su conservación.

Consejo adicional: los polvos son volátiles y se recomienda al momento de manipularlos proteger nariz y ojos.

Receta fácil.

Para una receta de urgencia en caso de que no puedes preparar en ese momento tu pasta casera o no tengas tu pasta dental habitual, prepara esta receta improvisada que solamente reúne jugo de limón y bicarbonato de sodio.

– Coloca una cucharadita de bicarbonato de sodio en un recipiente.

– Agrega 10 gotas de jugo de limón y mezcla bien. ¡Listo!

Una receta con menta.

Para esta receta necesitarás arcilla verde, bicarbonato de sodio, clavo de olor, aceite esencial de menta y un poco de agua.

– Mezcla 2 cucharadas de polvo de arcilla verde con 1 cucharada de bicarbonato de sodio.

– Muele los 2 clavos de olor e incorpóralos a la mezcla.

– Agrega poco a poco el agua hasta obtener una pasta fina.

– A continuación, agrega las 2 gotas de aceite esencial de menta.

Este dentífrico casero es perfecto porque actúa como antiinflamatorio y antiséptico pero también para brindar un aliento fresco gracias a la menta y el clavo de olor.

Receta con carbón activado.

Si quieres preparar una receta que específicamente actúe sobre el blanqueo de los dientes, te proponemos esta preparación ciento por ciento natural para lograr este efecto.

– Derrite 1 cucharadita de aceite de coco virgen.

– Agrega 1 cucharadita de carbón vegetal activado más 10 gotas de aceite esencial de limón.

– Mezcla bien toda la preparación en un recipiente de vidrio.

Te recomendamos no utilizar este dentífrico blanqueador más de dos veces a la semana para evitar fragilizar los dientes. Esta frecuencia es suficiente para obtener un aliento fresco y el efecto deseado.

Algunos consejos adicionales.

Fabricar tu propia pasta dental implica que al mismo tiempo debes tomar ciertas precauciones. Por ejemplo, nunca debes sumergir directamente tu cepillo dental dentro del polvo o la pasta que hayas preparado.

Utiliza una espátula para extender el dentífrico sobre tu cepillo de dientes y lávala bien luego de cada utilización.

Se aconseja siempre preparar pequeñas cantidades de dentífrico casero. Una preparación para 10 días es suficiente para conservarlo siempre y cuando lo guardes en un lugar seco y fresco.

Lava siempre tus manos antes de cada preparación y desinfecta todos los elementos que utilices. La higiene es importante tanto de los utensilios como de tus propias manos ya que esta pasta dental la utilizarás para higienizar tu boca.

Conclusión.

Como puedes ver, con estas recetas simples preparar un dentífrico casero no es nada complicado y todos podemos hacerlo. Existen numerosas recetas que puedes combinar siguiendo las líneas de los ingredientes básicos. Recuerda que los productos como los aceites esenciales o el bicarbonato de sodio deben utilizarse con dosis muy medidas para evitar efectos contraproducentes.

Obtendrás buenos resultados, dientes limpios y sanos con este tipo de dentífrico caseros que no tienen nada que envidiarle a los que adquieres en la farmacia o el supermercado y lo más importante, es que son más económicos, más ecológicos y más naturales.

0 SHARE

Post Comments